Productos Chatarra dejan recaudación excepcional al SAT en medio de la pandemia

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo| Empresario

Durante la crisis por COVID-19, Hacienda tuvo una recaudación excepcional por estos productos; impuestos al tabaco y bebidas embotelladas no impidieron su alto consumo desde inicio de año

El confinamiento para evitar la propagación del COVID-19 apagó a las grandes estrellas de la recaudación tributaria de otros tiempos, como la gasolina, la cerveza y las bebidas alcohólicas; sin embargo, los cigarros, las telecomunicaciones, los refrescos y las bebidas energetizantes salieron al quite y dieron mil 841 millones de pesos más de lo programado.

En el podio de los impuestos que lograron ponerle la cara al virus se ubicó en primer lugar el tabaco labrado, que dio a las arcas del Gobierno mil 567 millones de pesos más de lo que se calculó para enero y junio de este año.

Aun cuando México está entre los países con mayores problemas de salud relacionado con el consumo de cigarros, los fumadores contribuyeron a una recaudación de 23 mil 530 millones de pesos en los primeros seis meses de 2020. Originalmente se esperaban 21 mil 962 millones.

Además de que el confinamiento pudo motivar a las personas a incrementar su consumo de cajetillas, este año se aprobó una actualización sobre la cuota aplicable al IEPS de este producto, de tal manera que fue un factor que abonó al resultado final.

Las telecomunicaciones se subieron al podio en gran medida por mayor uso de internet y telefonía móvil en la cuarentena. La necesidad de home office llevó a muchos trabajadores a elevar el uso de equipos propios y servicios de internet; los estudiantes tomaron clases virtuales, lo que impulsó la utilización de la red.

Además, la telefonía móvil jugó un factor clave para la comunicación en el confinamiento, lo que elevó el uso de datos. La información de Hacienda muestra que las redes públicas de telecomunicaciones le dieron 93 millones de pesos más a las arcas del Gobierno de lo que se calculó generar en el primer semestre.

Las previsiones estaban puestas en una recaudación de dos mil 981 millones de pesos, pero lo observado fue tres mil 073 millones.

Las bebidas saborizadas también se sumaron a los productos estrella tributarios, pese a la polémica en la que han estado involucradas por los problemas de salud en México y que se acentuaron con la pandemia.

Aportaron 39 millones de pesos más de lo esperado. En principio, la proyección era de 13 mil 736 millones de pesos, pero lograron dar 13 mil 775 millones.

Al igual que los cigarros, se actualizó la cuota del IEPS que se aplica a este bien desde el 1 de enero de 2020, factor que pudo ser un plus en la generación de recursos que dio al fisco.

Aunque su contribución a las arcas federales es menor, las bebidas energetizantes lograron dar un extra a la bolsa recaudatoria.

A grandes Pandemias grandes ganancias en la Internet

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Las consecuencias económicas provocadas por la pandemia estuvieron reflejadas en los reportes de Amazon, Facebook y Alphabet

Las grandes compañías tecnológicas reportaron el jueves resultados financieros trimestrales mixtos, un día después de que sus ejecutivos enfrentaron un duro interrogatorio en el Congreso en torno a su poder de mercado y presuntas prácticas monopólicas.

Las enormes consecuencias económicas provocadas por la pandemia de coronavirus estuvieron reflejadas en los reportes de Amazon, Facebook y Alphabet, la empresa matriz de Google.

Apple reportó cifras sorprendentemente sólidas, y tanto sus ingresos como sus ganancias subieron, desafiando las bajas expectativas de los analistas. Los ingresos del fabricante del iPhone aumentaron 11% para casi 60 mil millones de dólares, mientras que las ganancias subieron 12% a 11 mil 300 millones.

Alphabet reportó la primera caída en ingresos trimestrales en su historia respecto al año anterior. Aunque fue una disminución de apenas 2%, fue un signo revelador de una desaceleración en el mercado de anuncios digitales, al tiempo que sirvió como recordatorio de que la economía está teniendo más problemas de los que tuvo hace una década durante la Gran Recesión.

El punto más bajo de Google durante ese tiempo se produjo en el segundo trimestre de 2009 cuando sus ingresos subieron apenas 3%. Las ganancias de Alphabet para su trimestre más reciente se hundieron 30% para casi siete mil millones de dólares.

Facebook, que también obtiene la mayor parte de su dinero de anuncios digitales, registró un aumento del 11% en sus ingresos respecto al año pasado, lo que representa el crecimiento más lento de la compañía desde que empezó a cotizar en la bolsa de valores hace ocho años. Las ganancias de la compañía casi se duplicaron a aproximadamente seis mil millones de dólares en comparación con el mismo periodo del año pasado. Parte del incremento se debe a cargos especiales del año pasado.

Amazon fue el gran ganador de la pandemia debido a que la gente que estaba resguardada en sus hogares recurrió a la compañía para realizar sus compras por Internet. Reportó una ganancia trimestral récord, duplicando a cinco mil 200 millones respecto al año pasado, mientras que sus ingresos se dispararon 40% a 88 mil 900 millones de dólares.

Así la nueva Visión de Cambio en esta época de pandemia en el negocio de las tecnologías de la información adaptándonos a una nueva forma de vida en esta nueva vida.

Los Refrescos el gran negocio durante la pandemia

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

En medio de la pandemia por el COVID-19 la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) registró un alza de los precios de la canasta básica y de otros productos como los refrescos, que a pesar del aumento de 64% fue de los de mayor consumo.
“Hasta en 80% algunos productos han subido, sobre todo en la categoría de refresco, naranja, limón, frutas y verduras, han subido mucho”.

Durante el confinamiento para evitar los contagios, los productos que registran los precios más elevados son: huevo, refresco, frijol, jitomate y aguacate, en su mayoría de consumo básico, expuso.

Ante el alza de precios de productos de la canasta básica muchas personas prefirieron comprar productos a granel como el arroz, frijol y el azúcar, lo que muestra que a las personas no les importa la marca. Además de que bajaron el consumo de embutidos, yogurt, comida enlatada, carne y pan.

De acuerdo con la encuesta “Impacto COVID-19, pequeño comercio” que realizó la Anpec, el 91% registró una caída de ventas, 79% declararon que a sus clientes no les alcanza para la canasta básica, por el desempleo y la falta de ingresos de las familias.

En dicha encuesta se concluyó que en medio de la pandemia los productos de mayor consumo son: huevo, refrescos, leche, botana, así como verduras y legumbres.
Otros productos como el cigarro mantienen su nivel de ventas, ya que de acuerdo a la encuesta el 75% de las tiendas sigue con el mismo nivel de consumo de cigarros que antes del incremento del Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS).

Sobre los principales problemas que enfrentan los pequeños comerciantes y la posibilidad de que cierren 150 mil unidades en el país, dijo que el 93.52% entienden que el cierre de negocios se daría por baja en ventas, las altas facturas de luz que deben pagar, desempleo que ha generado la baja del consumo y los plazos reducidos para pago proveedores.
Por ello, el 63% de los encuestados les urgen créditos como apoyos, atractivos, revolventes y sobre todo individualizados porque el darles un préstamo único y de un monto fijo, como lo hizo la autoridad, no ayuda a los pequeños comerciantes a salir del problema, porque cada uno tiene necesidades diferentes.

Urge establecer apoyos verdaderos y directos para nuestros comerciantes y con ello crear una Visión de Cambio.

Usen cubrebocas y salvaran sus vidas

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Ya lo dijeron especialistas del mundo entero, incluso de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; Ellos creen la pandemia podría estar bajo control en las próximas cuatro a ocho semanas si lograran que todo el mundo se pusiera una máscara ahora mismo.

Obviamente en sus dichos, en el Journal of the American Medical Association, siguieron a un editorial que él y otros escribieron allí enfatizando “amplia evidencia” de la propagación asintomática y destacando nuevos estudios que muestran cómo las máscaras faciales ayudan a reducir la transmisión. Eso es un hecho.

Esa versión de los investigadores, sostuvo que el uso universal de mascarillas quirúrgicas ayudó a reducir las tasas de infecciones confirmadas de Covid-19, entre los trabajadores de la salud en el sistema de atención médica Mass General Brigham en Massachusetts.

El mensaje más claro hasta ahora del CDC, en medio de un feroz debate sobre las mascarillas, los funcionarios federales y mundiales sobre su necesidad y, luego por los que defienden las libertades individuales.
Pues las personas de todo el mundo han descubierto que incluso un tapabocas básico de tela es más eficaz para reducir la propagación del Covid-19 que no llevar nada en absoluto. Y muchos están examinando ahora la posibilidad de que las máscaras puedan ofrecer alguna protección personal contra el virus, a pesar de la idea inicial de que en su mayoría protegen a los demás.
Advierten que el uso generalizado no elimina la necesidad de seguir otras recomendaciones, como el lavado de manos frecuente y el distanciamiento social.
En ausencia de una amplia disponibilidad de máscaras N95 -consideradas entre las más eficaces, pero típicamente reservadas para los trabajadores de la salud- la transmisión puede aún reducirse con barbijos faciales simples y asequibles, según muestra la investigación.

Apenas un ejemplo, es el estudio publicado el mes pasado en la revista Physics of Fluids, los investigadores de la Universidad Atlántica de Florida descubrieron que, de las protecciones faciales fácilmente accesibles que estudiaron, una máscara cosida en casa bien ajustada, compuesta por dos capas de tela de acolchado de algodón, era la más eficaz para reducir la propagación de las gotas hacia adelante. La investigación se llevó a cabo utilizando la cabeza de un maniquí, un compresor de aire y un generador de humo que simulaba mecánicamente una tos.

El estudio descubrió que las gotas expulsadas del maniquí con la mascarilla de algodón de doble capa viajaban hacia adelante unos 2,5 centímetros en promedio, y que la mayor parte de la fuga se escapaba de los espacios entre la nariz y la cara.

El estudio halló que las coberturas faciales que se ajustaban libremente, incluido un pañuelo de algodón doblado con orejeras, así como un pañuelo, son menos útiles. Con esas máscaras, las gotas viajaron en promedio unos 30 centímetros a 1 metro respectivamente. En cambio, el estudio halló que las gotas viajaban unos 20 centímetros en promedio con una máscara en forma de cono.
Mientras tanto, las gotas de una tos descubierta viajaron alrededor de 2,5 metros en promedio, aunque el estudio encontró que podían viajar hasta 3,6 metros, el doble de la pauta de distancia social recomendada actualmente de 1,8 metros. Las fugas de una mascarilla quirúrgica desechable común no se estudiaron, aunque dos de los autores del estudio, Siddhartha Verma y Manhar Dhanak, dijeron que están trabajando en ello.

Esa forma fue determinante, pues una mascarilla casera podía funcionar tan bien ya que no tenemos que conseguir una mascarilla muy profesional, dijo el doctor Verma. “Una máscara de algodón puede ser lavada en casa y secada. La reutilización se está volviendo importante a medida que nos adentramos en esto a largo plazo”.

La cantidad de exposición al virus podría influir en el grado de enfermedad, según una revisión de la literatura viral y la epidemiología de Covid-19 por Monica Gandhi, profesora de medicina en la Universidad de California, San Francisco. Ella y sus co-autores postulan en la investigación, que se espera sea publicada este mes en el Journal of General Internal Medicine, que las mascarillas proporcionan una importante barrera y podrían conducir a una infección más leve o incluso prevenirla por completo. Aunque las máscaras de tela y las quirúrgicas pueden variar ampliamente, ella cree que algunas máscaras pueden probablemente filtrar la mayoría de las grandes gotas virales.

Otro tip, que me parece genial, es el de Amy Price, científica investigadora senior del Laboratorio de Anestesia, Informática y Medios de Comunicación de Stanford, sostiene, en cambio, que el principal beneficio de usar una máscara es proteger a los demás y reducir la transmisión de Covid-19. Ella cree que, excluyendo las máscaras N95, las máscaras de varias capas con una capa externa ligeramente impermeable son las que mejor minimizan la propagación. Dijo que frotar la capa exterior de la máscara con un guante de látex antes de ponérsela crea electricidad estática, lo que los investigadores de Stanford creen que puede prevenir mejor que las partículas de virus pasen de la boca al exterior de la máscara.

Los investigadores tienen la esperanza de que más pruebas sobre las máscaras de protección personal podrían llevar a un mayor uso en las próximas semanas. El CDC dijo que el uso de tapabocas de tela para la cara mientras se está en público en los EEUU aumentó a 76,4% a mediados de mayo, en comparación con el 61,9% en abril. Algunos estadounidenses que se han resistido a usar máscaras han citado preocupaciones de salud. Sin embargo, los principales grupos médicos dijeron en una declaración conjunta el jueves: “Los individuos con pulmones normales, e incluso muchos individuos con enfermedad pulmonar crónica subyacente, deberían poder usar una cubierta facial que no sea de N95 sin afectar sus niveles de oxígeno o de dióxido de carbono”. Las exenciones deben ser a discreción de un médico, dijeron los grupos.

Por favor, a todas las personas que nos lean, usar mascarilla es. Salvar su vida.

Varios países luchan contra reloj, por vacuna contra el Covid-19 en el mundo

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Por fin una noticia buena que hace que todos volteemos la cara hacia la luz. La investigación para encontrar una vacuna se realiza en coordinación con el gobierno de China. El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció que ha iniciado la tercera fase de las pruebas clínicas de dos vacunas para el coronavirus que investiga en colaboración con China, un proceso para el que cuentan con más de 15.000 voluntarios.

Hay más de 15.000 voluntarios para llevar a cabo las pruebas y les garantizaremos los mejores estándares científicos para estudios médicos, y si la seguridad y eficacia de la vacuna queda probada durante esta fase, la prueba será considerada exitosa”, dijo en rueda de prensa el ministro emiratí de Sanidad, Abdulrahman al Owais.

Al Sowais se comprometió, además, a garantizar la seguridad del grupo de voluntarios que probará las dos vacunas, ambas ya en su tercera fase de pruebas a cargo de la farmacéutica estatal china Sinopharm y la compañía emiratí de inteligencia artificial Group 42.

China ya había anunciado que estaba probando en Emiratos una vacuna desarrollada conjuntamente por los Institutos de Productos Biológicos y de Virología de Wuhan y por la Academia China de Ciencias.

El Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, afiliado a Sinopharm, anunció que ésta no había mostrado ningún efecto secundario grave en las primeras dos fases, y aseguró que se trata de la primera candidata que cuenta con seguridad e inmunogenicidad -capacidad de provocar una reacción en el sistema inmunológico- favorables.

Si bien en la fase 2 se administra la posible vacuna a personas que responden al perfil medio del destinatario final del remedio para evaluar su eficacia y seguridad, en la tercera requiere la participación de miles de voluntarios.

Según los últimos datos oficiales, EAU ha registrado hasta la fecha más de 55.000 casos de coronavirus y 334 fallecimientos, si bien en las últimas semanas ha levantado gradualmente las restricciones impuestas para mitigar la expansión del virus.

Por qué el Macaco Rhesus es clave para combatir el covid-19

Monos Rhesus tuvieron resultados alentadores en pruebas de ensayo de vacunas contra el coronavirus. Muchos científicos y laboratorios cifran sus esperanzas en la experimentación realizada con un primate denominado mono o macaco rhesus.

El motivo es porque esta especie, cuyo nombre científico es Macaca Mulatta, es considerada “casi lo más parecido que tenemos a los humanos” y por eso es clave en la frenética carrera que existe para desarrollar y probar una vacuna efectiva para la covid-19.

De acuerdo con estudios hechos por el Instituto Jenner, de la Universidad de Oxford, que probó su vacuna experimental en seis monos rhesus que después fueron expuestos al virus pandémico y se mantuvieron sanos.
Los hallazgos recientes hechos en Reino Unido y centros de investigación de otros países han hecho que laboratorios e industrias depositen sus esperanzas en que la clave de la ansiada vacuna pueda venir a través de este primate.

No es la primera vez que el macaco rhesus es utilizado para realizar pruebas de desarrollo de fármacos para humanos debido a sus especiales características. El principal motivo es que su secuencia de ADN tiene una similitud de más del 90% con la de los humanos.

Y en el caso del SARS-CoV-2, cuando esta especie queda infectada, padece síntomas similares a los vistos en la mayoría de los casos humanos: problemas respiratorios, afectación pulmonar y altas cargas virales contagiosas en la nariz y garganta.

El establecimiento del macaco rhesus como modelo animal (en el tratamiento) de covid-19 aumentará nuestra comprensión de la patogénesis de esta enfermedad y ayudará al desarrollo y la prueba de contramedidas médicas. Los estudios de investigadores así lo avalan.

La compañía china SinoVac, por ejemplo, anunció que por primera vez uno de sus ensayos arrojó resultados positivos experimentando con monos rhesus.

Se dieron dos dosis diferentes de la vacuna a un total de ocho macacos y, tres semanas después, el grupo introdujo el SARS-CoV-2 en los pulmones de los monos a través de tubos por sus tráqueas y ninguno desarrolló una infección plena.

Esta especie es “casi lo más parecido que tenemos a los humanos”, según el Instituto Jenner.

Siete días después de que los animales recibieron el virus, los investigadores no pudieron detectarlo en la faringe ni los pulmones de ninguno de ellos.

El Instituto Jenner deposita su esperanza en tener la vacuna lista para septiembre y que se pueda producir de manera masiva a finales de año.

Posibilidad de que el COVID-19 se transmita por el aire

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

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La comunidad médica mundial, afirma que, en circunstancias específicas, como lugares cerrados y con poca ventilación, el coronavirus puede quedar suspendido en el aire y propagarse más lejos e infectar cuando una persona respira. Los expertos de la agencia de la salud también hablaron sobre su próxima misión a China para encontrar el origen zoonótico de la enfermedad.

A pesar de que, no hay certeza, que aún no es definitiva, es posible que el COVID-19 se transmita por el aire en lugares cerrados, abarrotados y con poca ventilación, aseguró la Organización Mundial de la Salud este martes entre otros importantes científicos.

Si debemos de estar alerta, pues debido a una carta abierta publicada por más de 200 científicos que afirman que el SARS-COV2 queda suspendido en el aire y se puede propagar más lejos e infectar cuando una persona respira.

Es verdad que si tenemos que estar abiertos a estos hallazgos y entender sus implicaciones en relación con las maneras de transmisión y las precauciones que se deben tomar, aseguró la coordinadora de prevención de infecciones de la Organización.

Otra posibilidad es, como aseguran signatarios de la carta, y aseguró que es necesario confirmar si es que se produce este tipo de transmisión, qué dosis del virus es necesaria para contagiarse.

A pesar de que son campos de estudio que están creciendo y de donde está surgiendo evidencia, pero que todavía no es definitiva y es por ello por lo que la posibilidad de que haya transmisión por el aire en espacios públicos, especialmente en condiciones específicas como lugares abarrotados, cerrados y con mala ventilación, no puede ser descartada.

La doctora María Van Kerkhove dijo que la Organización Mundial de la Salud ha tenido en cuenta esta posibilidad de transmisión, así como estudiado las circunstancias de contagio a través de las gotas que expulsa una persona cuando habla, tose o estornuda, que se mantiene como la principal vía.

Hemos hablado de la importancia de todas las maneras potenciales de transmisión, se trata de un patógeno respiratorio, y es importante que lo que sabemos esté reflejado en nuestras recomendaciones, es por ello por lo que requerimos un paquete integral de intervenciones para parar la transmisión: esto incluye no solamente el distanciamiento físico si no el uso de mascarillas en circunstancias específicas cuando no se puede hacer, o en lugares cerrados.

Por ejemplo, Van Kerkhove anunció que la Organización publicará próximamente un resumen científico sobre todas las posibilidades que están siendo estudiadas al respecto, y están colaborando con un gran número de médicos, científicos y matemáticos para consolidar la evidencia.

Misión a China
El origen del COVID-19 también continúa siendo una gran rama de investigación, aseguró el director general de la Organización.

Todos los preparativos se han finalizado y expertos viajarán a China este fin de semana para preparar planes científicos con sus homólogos chinos para identificar la fuente zoonótica de la enfermedad, informó Tedros Adhanom Gebreyesus.

Tedros afirmó que los expertos desarrollarán el alcance y los términos de referencia para una misión internacional dirigida por la OMS.
El objetivo es avanzar en la comprensión de los huéspedes animales para el COVID-19 y determinar cómo la enfermedad saltó entre animales y humanos, aseguró.

El doctor Michael Ryan, director de emergencias aseguró que aún no se sabe “donde se rompió la barrera entre las especies” y que entender como el coronavirus entró a la población es “extremadamente importante”.

Aseguró además que los científicos chinos han estado avanzando en la investigación, por lo que la misión no será “para empezar de cero”.

A los neoyorquinos se les pide que mantengan el distanciamiento social para prevenir el contagio del coronavirus. El mundo tardó 12 semanas en llegar a 400.000 casos de COVID-19. El fin de semana pasado, hubo más de 400.000 casos en todo el mundo. Ya son 11,4 millones de casos de COVID-19 y se han perdido más de 535.000 vidas. El brote se está acelerando y claramente no hemos alcanzado el pico de la pandemia. ¿Como debemos entender lo anterior, se equivocaron los especialistas?

Si bien el número de muertes parece haberse estabilizado a nivel mundial, en realidad, algunos países han progresado significativamente en la reducción del número de muertes, mientras que en otros países las muertes siguen aumentando, explicó el director.

Donde se ha avanzado en la reducción de muertes, los países han implementado acciones específicas hacia los grupos más vulnerables, por ejemplo, aquellas personas que viven en centros de atención a largo plazo.

Solo la unidad nacional, la cooperación mundial y la solidaridad del orbe, nos podrán llevar a ver la luz en el camino. Este es nuestro único camino para salir de esta pandemia.

¿Por qué el Canal de Panamá se está quedando sin agua?

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Esta obra magnifica es una de los grandes trabajos de la ingeniería del siglo XX. Un puente entre dos océanos, una brecha de agua que divide en dos a América, un cinturón de concreto en el punto más estrecho del continente…

El Canal de Panamá, una de las grandes obras de la ingeniería latinoamericana del siglo XX, ha sido la ruta más corta entre los dos mayores océanos del mundo.

Tan importante es, que por el pasa casi el 6% del comercio mundial: cada año, más de 12.000 barcos lo cruzan de un lado a otro para llevar sus mercancías o pasajeros por más de 140 rutas a más de 160 países.

Cuánto gana Panamá con el canal y quiénes se benefician de sus millonarias ganancias. Pero la vía artificial entre el Pacífico y el Atlántico abierta en 1914 sufre desde el pasado año una de sus peores crisis naturales y no tiene que ver con los esfuerzos que implica mantenerlo funcionando en tiempos de coronavirus: se está quedando sin agua.

A inicios de enero la Autoridad del Canal (ACP), el ente jurídico público que lo administra, la escasez de precipitaciones en 2019 puso en jaque al complicado mecanismo de esclusas que mueve los barcos entre un mar y otro.

La ACP indicó que durante 2019 el área registró una reducción del 20% de lluvias en comparación al promedio histórico, lo que lo convirtió en el quinto año más seco en las últimas siete décadas.

Un año extremadamente seco y esto nos llevó a implementar varias medidas para garantizar la conservación del recurso hídrico.

La reducción de las precipitaciones ha llevado a las autoridades del Canal a tomar medidas para controlar el consumo de agua. Desde 2019, las autoridades del canal habían recortado la cuota de barcos que lo atravesaban cada día como medida para ahorrar agua, a la vez que redujeron también el calado de los buques que podían cruzarlo.

Desde febrero, los barcos que pasen por la vía marítima deben pagar también por el agua dulce que consumen: una tarifa fija que asciende hasta los US$10.000 (y que depende del tamaño del barco) más otro cargo variable que tiene en cuenta el nivel del lago que lo abastece el día del cruce.

De acuerdo con estudios, se confirmó, que para inicio de mayo la estrategia estaba dando resultado y el nivel agua del lago que permite el funcionamiento del Canal había hecho que se autorizara el paso de buques con un calado superior al que se había previsto.

Pero a punto de comenzar la temporada de lluvias, los meteorólogos panameños todavía no se ponen de acuerdo en qué se podrá esperar para este año: si las lluvias facilitarán la tarea o si la sequía volverá a hacer de las suyas.

Según el geógrafo e hidrólogo panameño Gustavo Cárdenas Castillero, entre los múltiples problemas técnicos a los que se tuvieron que enfrentar los ingenieros que construyeron el Canal a inicios del siglo XX estaba el desnivel entre los dos océanos que conecta.

Para resolver esto, se creó un sistema de esclusas a las que se le inyecta o se le extrae agua dulce que viene de un lago artificial, el Gatún, que se creó precisamente como parte de la estrategia para sortear ese desnivel entre el terreno y el mar.

Fue necesario anegar pueblos y sepultar montañas para la construcción de la represa, que cubre una superficie de más de 430 km² y que, además, contribuye el abasto de agua potable de gran parte del país.

El Gatún es el principal cuerpo de agua artificial que los barcos utilizan para poderse desplazar por el canal y es el que alimenta las esclusas de agua dulce.

El lago Gatún es el principal embalse que abastece de agua el Canal. En cada tránsito completo de Atlántico a Pacífico por las esclusas antiguas se gastan como promedio 50 millones de galones de agua.

Para que se tenga una idea, eso implica que, para el paso de un solo barco, se utiliza el volumen de agua que necesitarían 75 piscinas olímpicas para llenarse.

Y si tenemos en cuenta que, en tiempos normales, cada día pasan por el canal unos 35 barcos, entonces la cantidad de agua que se gasta ronda las 2.590 piscinas olímpicas por jornada.

Por cada barco que pasa por las esclusas más antiguas del Canal se gastan 50 millones de galones de agua.

En las nuevas esclusas hubo tres elementos que permitieron optimizar el uso del agua.

Se profundizó al cauce de navegación para garantizar un mayor calado, se elevó el nivel operativo del lago de navegación (el Gatún) y se diseñaron las esclusas con un sistema de reutilización del agua que reducen el consumo con un 60% de ahorro de agua.

Sin embargo, aún con las nuevas tinas que ayudan a reutilizar el agua en las nuevas esclusas, Panamá pierde casi 20 millones de galones de agua dulce (unas 30 piscinas olímpicas) por cada paso de un barco.

Como el agua es un factor tan importante para mover los barcos, la autoridad del Canal siempre está muy atenta a cuál es el nivel en el lago Gatún, porque es lo que hace funcionar el Canal.

Sin embargo, los bajos niveles de lluvias de 2019 pusieron en alerta desde mediados del año pasado a los responsables del Canal.

El año estuvo entre los más secos que ha tenido Panamá, tuvimos un El Niño fuerte y se registró también un aumento de las temperaturas y una variabilidad de las precipitaciones. Comentaron los hidrólogos.

En su criterio, otro de los factores que incidió fue que se registró una “mayor transpiración de los cuerpos de agua” que alimentan la vía acuática.

Según un estudio de la ACP, el nivel de temperatura en el área de la cuenca hidrográfica del Canal aumentó entre 0,5ºC y 1,5ºC, lo que elevó en un 10% los niveles de evaporación del Gatún y del lago Alhajuela, otra represa construida en 1935 también para ayudar al paso de los barcos.

A esto se añade que el consumo de agua de las poblaciones en la cuenca hidrográfica del Canal es alta, por lo que esta situación lógicamente causa cierta alarma.

El coronavirus y los aspirantes a ser profesionales

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

El problema mayúsculo que le causo a millones de familias en el mundo, el coronavirus le llegó drásticamente a la educación superior. Todos los educandos, han dejado de ir a clases, las clases se imparten en línea. Las conferencias académicas también se han cancelado. Los estudiantes que estaban participando en programas en el extranjero no podrán ser evaluados.

Se ha pedido a los académicos no viajar a países afectados por la pandemia o a evitar totalmente viajes internacionales. Las implicaciones inmediatas y los inconvenientes van a aumentar en la medida en que el coronavirus se extienda más países y afecta a más personas.

Existen voces de conocedores del tema, que predicen un impacto positivo no intencionado en este nivel educativo, en particular el incremento de la enseñanza y el aprendizaje en línea y una política de reclutamiento de estudiantes internacionales más diversa, dejando de depender tanto de países como China.

En nuestra opinión, las tendencias tradicionales en la educación superior internacional realmente permanecerán y el campo de la educación superior volverá eventualmente a sus rutinas normales.
Sin embargo, quizás el retorno acarreé otros problemas como una menor estabilidad financiera, que de hecho ya venía ocurriendo en varios países.

Pero veamos, en cuanto a la movilidad, un decremento en la movilidad durante el siguiente año, con disminuciones notables en el volumen total de movilidad estudiantil global y con implicaciones particulares en el número de estudiantes.

Cuando menos así, se prevé una baja significativa temporal y quizás una más modesta en el largo plazo, en todos los continentes del mundo.

Cuando pase este mal, “El coronavirus”, habrá una reestructuración de los patrones de movilidad. A través del tiempo han existido cambios en los patrones y en los flujos de los estudiantes. En un momento, los Estados Unidos, fue uno de los principales países que mandaba estudiantes a otros países y en la actualidad juega un papel realmente periférico en cuanto el envío de estudiantes.

Desde Europa hacia América del Norte; de Austria hacia Asia y Medio Oriente. Suponemos que los números totales no incrementarán rápidamente y —como mencionamos— se espera que bajen relativamente; además, los destinos de mayor preferencia seguramente también serán afectados.

Todo es, en primer lugar, por la dependencia financiera de los estudiantes. En segundo lugar, por el temor de verse dañados por un contagio.

La Mayor parte de los países, que reciben estudiantes, principalmente los Estados Unidos, han comenzado a depender de las colegiaturas que pagan los estudiantes internacionales para sobrevivir financieramente.

Después de todo, la educación internacional es una industria global que representa ganancias de casi 300 000 millones de dólares.

La crisis del coronavirus muestra que esta dependencia económica es ampliamente problemática. En principio, las instituciones que dependen de estos recursos para subsistir enfrentarán múltiples dificultades.

Y que quizás no habíamos considerado todos los riesgos involucrados en ello. Como consecuencia, paradójicamente, gobiernos e instituciones académicas quizás redoblarán esfuerzos para atraer a un mayor número de estudiantes.

Muchas instituciones de educación superior están enseñando a sus estudiantes usando múltiples recursos en línea dado que prácticamente todas las universidades están cerradas; contamos con algunos reportes anecdóticos de que las cosas marchan más o menos bien.

Es presuntuosamente interesante, que las instituciones de educación superior, o por lo menos una parte importante de ellas, han podido hacer la transición tan rápidamente a ofrecer sus cursos en línea.

No obstante, de si lo que se ha ofrecido en la mayoría de los casos es de alta calidad académica, y en qué medida los estudiantes se encuentran satisfechos con lo que han recibido hasta ahora. No es, de ninguna manera, una exageración señalar que la gran mayoría de los académicos en el mundo no están capacitados para ofrecer cursos a distancia; que tampoco cuentan con la tecnología suficiente para hacerlo, y que son muy pocas las instituciones de educación superior que han adaptado su currículum para ser enseñado a distancia.

Tenemos que no dejar de observar, por ejemplo: asincronía o sincronía de la enseñanza, cómo manejar las discusiones en grupo de manera efectiva, o cómo organizar tareas o evaluaciones a distancia. Estos son sólo algunos de los temas que deben ser resueltos Desde luego, la efectividad de la enseñanza y el aprendizaje en línea es posible, pero toma tiempo y apoyo.

Tratar de hacer estos cambios rápidamente puede llevar a una disminución de su calidad. Y la calidad también disminuye en tanto los estudiantes carecen de equipo de cómputo en casa, de conexiones deficientes de internet o de pocos espacios físicos disponibles para trabajar en casa. Por lo tanto, si idealizamos el cambio en línea, estaríamos cayendo en un error.

Por su parte para algunos de los estudiosos de la materia, que están buscando un grado de estudios eventualmente buscarán cada vez más cursos en línea. No es la primera vez que esto se predice; ha sucedido lentamente y sobre todo para educación continua. Es más seguro que los estudiantes, en su gran mayoría, continúen prefiriendo la experiencia de estudiar en otro país y busquen trabajo en otro país, de manera permanente o temporal, al término de sus estudios.

Es verdad que miles de estudiantes de América del Norte y de Europa que habían planeado con cuidado y se habían comprometido a participar en programas en el extranjero, de larga o corta duración, han tenido que suspender dichas ideas. Mientras que es problemático desde muchas perspectivas —por lo menos por ahora— no puede asegurarse tampoco que estos programas disminuirán dramáticamente.

Sin duda el coronavirus es un serio problema para nuestras sociedades, individuos y desde luego para las instituciones de educación superior. Pero la crisis eventualmente pasará y, al menos en las áreas de internacionalización, el statu quo prevalecerá. Hay diversos problemas serios con respecto a la internacionalización y la educación en línea, estos incluyen una alta dependencia de las contribuciones de los estudiantes internacionales a las finanzas de muchas universidades, cumplir con altos estándares de calidad, inestabilidad en los planes de movilidad, entre muchos otros.

Las instituciones de educación superior del mundo están haciendo un impresionante trabajo para manejar la crisis en circunstancias difíciles, pero aprender las lecciones en el largo plazo y las estrategias efectivas de planeación no ha sido precisamente algo que la comunidad académica esté muy acostumbrada a hacer.

Al salir del covid 19, aparentemente, viviremos otra crisis

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

El empeoramiento de las condiciones económicas, por lo menos en América Latina y el Caribe, a medida que toda la región se ha visto afectada por la pandemia de COVID-19 (coronavirus). Los recientes brotes en la región se han propagado con rapidez, y el impacto económico provocado por el cierre de los negocios y las restricciones para circular a nivel nacional ha sido abrupto y grave.

El desplome de los precios mundiales de los productos básicos, ha afectado a gran parte de la región, en especial, a los productores de petróleo y gas. Las condiciones financieras se han deteriorado en un contexto donde las grandes economías han experimentado importantes salidas de capitales.

No importa que, con primas de riesgo en los mercados de bonos soberanos de toda la región más elevadas, que al inicio de 2020. La abrupta desaceleración económica en Estados Unidos y China ha alterado las cadenas de suministro de México y Brasil y provocado una fuerte caída en las exportaciones de economías productoras de productos básicos, como Chile y Perú.

La escandalosa y triste convulsión de la economía estadounidense, afectó, de manera negativa a América Central a través de los canales de comercio y de las remesas.

El desplome escabroso del turismo, del que dependen en gran medida los países del Caribe y México, también ha tenido un impacto negativo. La respuesta de política monetaria ha incluido el suministro de liquidez, la flexibilización de los requisitos de reserva para los bancos, reducciones en las tasas de interés, el establecimiento de líneas de crédito recíproco en dólares estadounidenses, la intervención en el mercado cambiario y programas de compras de activos. Casi todo el orbe, se han pronunciado en hacer paquetes de estímulo fiscal que incluyen asistencia social, apoyo para pequeñas empresas, fondos adicionales para el sector de la salud, la postergación de los vencimientos de impuestos y la suspensión de pagos de préstamos y servicios públicos.

Esto, debido a las otras perturbaciones internas y externas derivadas de la pandemia, en 2020 la actividad económica regional sufrirá una contracción de un 7,2 %, lo que constituirá una recesión mucho más profunda que las causadas por la crisis financiera mundial de 2008-09 y la crisis de la deuda latinoamericana de la década de 1980.

Es lamentable, diría yo que catastrófico, que la actividad económica caerá a su punto más bajo durante el segundo trimestre del año, cuando las medidas de mitigación se encuentren en sus niveles más altos. En este contexto, la normalización de las condiciones internas y mundiales permitirían que el crecimiento regional se recupere al 2,8 % en 2021.

Brasil, por ejemplo, se retraerá este año un 8 % debido al confinamiento, y a la caída de las inversiones y de los precios mundiales de los productos básicos agropecuarios.

El patrimonio de México, golpeado por condiciones financieras más difíciles, el derrumbe en los precios del petróleo, la paralización del turismo y las restricciones en la circulación, se encuentra en vías de contraerse un 7,5 %.

La actividad económica en la Argentina se prevé que caerá un 7,3 % en 2020, como consecuencia de las estrictas medidas de mitigación de la pandemia aplicadas, de una menor demanda externa y del efecto de la incertidumbre con respecto a las negociaciones de la deuda en curso.

Se proyecta que la economía de América Central se contraerá este año un 4,6 %, debido a las restricciones en la circulación, la merma de las remesas y del turismo, y la caída de los precios agrícolas.

Con respecto al Caribe, se prevé que se contraerá un 1,8 % en 2020, y un 3,1 % si se excluye a Guyana, donde la industria petrolera de altamar está experimentando un rápido desarrollo. La subregión se verá perjudicada por la caída del turismo y del ingreso de remesas.

Los riesgos que enfrentan las perspectivas para la región son claramente desfavorables.

Un agravamiento del brote generaría presión sobre los sistemas de salud y sería devastador para los países cuya capacidad de atención médica es limitada. Los brotes del virus en las grandes economías de la región podrían tener un efecto derrame, y una segunda ola de la pandemia en las economías avanzadas tendría repercusiones negativas en la región.

La informalidad generalizada limitará el alcance de los esfuerzos de asistencia social destinados a morigerar el impacto económico de la pandemia. Los recientes avances de la región en cuanto al alivio de la pobreza y de la desigualdad podrían estar en riesgo. Los efectos negativos sobre el ingreso podrían reactivar la ola de malestar social del año pasado. El mayor nivel de endeudamiento de los Gobiernos en 2020 aumentará la vulnerabilidad a la presión del sector financiero y podría causar problemas en el servicio de la deuda debido al alza de las tasas de interés durante una recuperación, al tiempo que la escasez de flujo de efectivo podría someter a los balances de las empresas a una presión considerable.

Es posible que se tarde en recuperar la demanda de los clientes de servicios de turismo, personales y de entretenimiento incluso después de que la pandemia haya desaparecido.

Roces y agravios, entre EU y China, pueden traer una nueva guerra fría.

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Estados Unidos y China se han tolerado, pero no se soportan, notablemente en medio de la pandemia del coronavirus. Durante los últimos meses, las dos principales potencias económicas del mundo han sumado nuevos agravios y acusaciones a su ya compleja relación.

El pasado fin de semana, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, quien dijo que algunas “fuerzas políticas” estadounidenses están empujando a ambos países “al borde de una nueva Guerra Fría”. ¿Será verdad?

El coronavirus, con todas las desgracias que ha dejado, con la política económica por los suelos, ahora se ha tornado en la guerra política entre Estados Unidos y China. Serán los “Guerreros lobo”, el nuevo ejército de diplomáticos que defiende a China en el mundo durante la pandemia de coronavirus. Esto lo dicen los conocedores del tema.

EE.UU. estaba infectado por un “virus político” que lleva a usar “todas las oportunidades para atacar y desprestigiar a China”.

Con el crecimiento del Coronavirus, ha crecido la preocupación no sólo de las organizaciones de salud y gobiernos, sino también de las empresas internacionales y socios comerciales de China, estos últimos por su reputación.

Para ejemplo podemos observar un estudio de Henry Kissinger, exsecretario de Estado de Estados Unidos, escribió en su influyente estudio Diplomacy (“Diplomacia”, 1994) que “la diplomacia de Pekín era tan sutil e indirecta que en gran medida fue pasada por alto en Washington”.

Los gobiernos de Occidente emplearon sinólogos -estudio del mundo chino- para interpretar las señales opacas que emanaban del buró político de China.

Bajo el mandato de su antiguo líder, Deng Xiaoping, la estrategia declarada del país era “esconder la fuerza y aguardar el momento”. Ya no es así.

China está enviando al mundo a través de las redes sociales un cuadro de diplomáticos cada vez más influyente para enfrentarse a todos, con una franqueza que a veces resulta deslumbrante.

Y vaya que la popularidad de cada país se basa en indicadores como calidad de vida, atracciones turísticas, paisajes, seguridad, oportunidades de negocio. Pero la realidad es, que gran parte de estos focos se resumen en la palabra “confianza”. Y la confianza que sentimos sobre un país, es lo que mantiene o destruye su reputación.

Había que ver si las empresas como Starbucks y Nike, que cerraron sus tiendas temporalmente asumiendo enormes pérdidas financieras, países como Japón, Australia, Italia y EEUU, que están limitando la entrada de personas que llegan de China, la Organización Mundial de la Salud y organizaciones humanitarias, diciendo que debemos evitar el pánico. Estas reacciones son las que crean percepciones en la opinión pública, que a su vez llevan a la pérdida de confianza y, por ende, problemas de reputación.

Un nuevo tipo de lenguaje

Quizás el “guerrero lobo” por excelencia es Lijian Zhao, el joven portavoz de Asuntos Exteriores de China. Es el funcionario que hizo la sugerencia infundada de que Estados Unidos pudo haber llevado el coronavirus a Wuhan.

Tiene más de 600.000 seguidores en Twitter y explota a esa audiencia casi a todas horas: tuiteando, retuiteando y haciendo clic Ka “Me gusta” en todo lo que promueve y defiende a China.

“El hallazgo del tratamiento está en peligro”: la alerta de EE.UU. de que hackers de China intentan “robar” información sobre el coronavirus

Por supuesto, eso es lo que deben hacer los diplomáticos en cualquier parte del mundo: es su labor promover el interés nacional de su país. Pero pocos diplomáticos usan un lenguaje, a fin de cuentas, tan poco diplomático.

Consideremos como ejemplo la Embajada de China en India, que describió los llamados a China para pagar una compensación por propagar el virus como “tonterías ridículas y llamativas”.

Yo sé que en México conocemos bien lo que son estas crisis de reputación país, nos pasó con la pandemia de la AH1N1 en el 2009 y hoy en día con el tema de la inseguridad, pero en estrategia de comunicación, debemos siempre buscar blindar esa confianza como país a largo plazo, tanto para el público general como para los inversionistas y aliados comerciales