Impuesto a refrescos y alimentos altos en calorías, inaceptable en tiempos de la pandemia

Visión de Cambio|David Razo

Por David Razo|Empresario

Es un error garrafal el hecho de poner impuestos a todos los productos que durante cuarentena se tuvieron un encarecimiento acumulado por encima del 80% en los productos esenciales de la canasta básica. Es bien sencillo de entender, se da en rechazo, porque no hay liquides.

A parte de lo anterior hay que ver que el periodo de confinamiento fue tan desastroso que trajo desabasto y encarecimiento y por ello, rechazó que “algunas voces de Morena” intenten aplicar el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) a los refrescos y productos calóricos argumentado que es para proteger la salud de los mexicanos, porque en realidad lo que se recauda nunca llega al sector salud.

Durante todo el periodo de “Quédate en Casa”, hubo carestía y encarecimiento de: el alcohol, los cubrebocas, gel antibacterial, desinfectantes, esto en el primer arranque de la enfermedad; después fue el huevo, el tomate, el chile, la cebolla, los cítricos y los granos; los cárnicos también contribuyeron a la inflación pues se elevó el precio de la pechuga de pollo, la carne de res y embutidos, como el jamón.

Por ello obtuvimos un alza del 80% en productos básicos. Los precios sí se incrementaron; muchas personas vieron perdido su empleo, la gente que trabaja al día no tenía sustento y otros más, vieron reducido su salario, entonces la situación fue complicada. Ahora con la nueva normalidad veremos el impacto en la economía.

No patear el pesebre, recuerden cuando se eleva el IEPS, con el discurso de mejorar la salud pública, los que pagan el aumento de este impuesto son los consumidores porque lo que se hace es elevar los precios de estos productos y el mayor golpe es a los bolsillos de los mexicanos.

Y más aún si cobran el impuesto y se lo dedican a salud , quizá sería buena medida, porque la prueba es que los médicos no han tenido insumos para trabajar. Eso es muy lamentable.

En el caso del tabaco, no hay que olvidar que, al inicio de este año, se actualizó el IEPS al cigarro contra la inflación. Se acepto que su precio 7 pesos por cajetilla, cuyo costo promedio subió a 63 pesos. Este aumento de impuestos ya se hizo, resultó un duro golpe a la economía de los 15 millones de fumadores que hay en el país.

Sin embargo, se ha traducido en el fortalecimiento del mercado del cigarro de contrabando en el país; con sus graves consecuencias: mayor riesgo sanitario, evasión fiscal, fortalecimiento de la informalidad y financiamiento a la delincuencia.

Respecto, al incremento en impuestos, el pasado 2 de junio, por ejemplo, la Asociación Nacional de Productores de refrescos y Aguas carbonatas (ANPRAC) se pronunció en contra del aumento del IEPS a bebidas saborizadas porque dijo “afectaría a los más pobres”.

Esa medida resultaría en impactos negativos a la cadena de valor de toda la economía nacional en más de 13 mil millones de pesos, incluida la agroindustria, incrementando la pérdida de empleos en la economía en más de 20 mil puestos de trabajo, lo que se traduce en un impacto en el bienestar de millones de familias mexicanas.

El IEPS aplicado a bebidas saborizadas es un impuesto a los pobres, el 57% de lo recaudado lo han pagado los mexicanos con menos recursos; además de que no existe evidencia científica de que incrementar estos productos disminuya el sobrepeso y obesidad.

Yo creo que es indebido, inaceptable, aumentar impuestos aún con la pandemia encima de nosotros.

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